Reconstrucción de Notre Dame está muy cerca

Reconstrucción de Notre Dame está muy cerca

Comenzó el desmontaje del andamio fundido de la catedral. Se trata de una operación clave para la restauración

La reconstrucción de Notre Dame está cada vez más cerca, pero para ello es necesario –en primer lugar- desmontar un andamio que cubre toda la estructura. Sin embargo, es una tarea muy delicada. Sobre todo tomando en cuenta que los hierros están dañados, torcidos y fundidos sobre una arquitectura agonizante.

Tan difícil es la misión que inició esta semana que para llegar a ella se han requerido meses de cuidadosos preparativos e innumerables cálculos. Solo cuando se haya retirado todo lo que está dañado del andamiaje, más de 40.000 tubos fundidos a hasta 20 metros de altura y que ejercen una presión de más de 200 toneladas, los encargados de la obra gótica podrán respirar. Aún falta para eso.

Sin retirar el andamiaje fundido, no hay reconstrucción de Notre Dame

Según los estudios, esta etapa es fundamental para asegurar la estructura; por lo que, sin ella, no se puede seguir adelante.

La reconstrucción de Notre Dame, en sí, no comenzará antes de 2021 y se prolongará “a lo largo del verano”, explicó la institución responsable del proyecto. Al frente de él se encuentra el general Jean-Louis Georgelin.

Mientras tanto, solo queda contener el aliento y esperar lo mejor para este templo de arte.

El paso más importante ya se dio

Estas dificultosas tareas comenzaron esta semana cuando un primer grupo de obreros subió a lo alto del andamiaje, por medio de un ascensor interno para ejecutar una última verificación.

“En una operación como esta, es como un cohete antes de su despegue, hay que realizar un último control” antes de que los obreros altamente especializados se pongan en marcha. Así lo detalló el delegado general de la fundación Notre Dame, Christophe Rousselot.

¿Cómo se divide el equipo?

En total, serán dos equipos de cinco obreros cada uno que descenderán con cuerdas por turnos hasta “lo más cerca que puedan de las zonas más calcinadas para cortar, con la ayuda de sierras sable, los tubos metálicos fundidos los uno sobre los otros”. Así lo reveló un documento que expone con detalles esta fase.

Los trozos serán extraídos con una gran grúa de 80 metros de altura instalada en diciembre pasado a un costado de la catedral.

En las zonas más accesibles, serán los propios andamiadores lo que desmontarán la estructura.

Es una operación “muy sensible, muy complicada y con un factor de riesgo no desdeñable. Puede haber trozos del andamiaje que se caigan y que fragilicen una zona u otra de los muros de la catedral”, dijo Rousselot.

El andamio dañado fue instalado meses antes del incendio, cerca de la aguja de Notre Dame, que esperaba ser restaurada. Durante el fatal incendio, la aguja resultó destruida y los andamios que la rodeaban se fundieron parcialmente. Sin embargo, gracias a la cuidadosa colocación, sobre una base que no dependía de la cubierta, no se hundieron. Y si así hubiese sido, la catedral pudo haber quedado totalmente derrumbada. Así lo manifestó Julien Le Bras, dueño de la firma que montó la estructura.

Últimos retoques

Durante los últimos meses, antes de llegar a esta fase final, el andamiaje dañado fue fortalecido con vigas metálicas sobre tres niveles para estabilizarlo e impedir riesgos de derrumbe de toda la estructura.

Asimismo, la catedral fue rodeada parcialmente por un segundo andamiaje para instalar las vigas metálicas desde las que los obreros especializados bajarán para cortar y retirar los hierros fundidos.

Victoria De Sousa
Periodista
Públicado: miércoles, 10/06/2020 - 06:28 PM

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