¿Qué debe pasar en el sistema inmune para resistir mejor la COVID-19?

¿Qué debe pasar en el sistema inmune para resistir mejor la COVID-19?

Un estudio reveló que niveles de células T no son determinantes para recuperarse tras sufrir el virus

Las células T son glóbulos blancos de la sangre que maduran en el timo, un órgano situado bajo el esternón. Se van desarrollando desde el nacimiento hasta los 25 años, y circulan por la sangre y linfa. 

Más adelante, se activan las células T del sistema inmune adaptativo para eliminar restos del patógeno. Algunas de esas células luego se transforman en células T “de memoria” y persisten en el organismo.

Una nueva investigación realizada en los Estados Unidos contribuyó a dar más precisión sobre qué ocurre con las respuestas del sistema inmunitario ante la infección por el coronavirus que causa la enfermedad COVID-19. Se encontró al estudiar a monos que las células T no son fundamentales para la recuperación de los primates de las infecciones agudas por COVID-19.

La depleción de células T no induce una enfermedad grave, y las células T no explican la resistencia natural de los monos macacos rhesus a la COVID-19 grave. Además, los macacos con niveles reducidos de células T siguen desarrollando potentes respuestas de memoria ante una segunda infección.

Los resultados de la investigación fueron publicados en mBio, una revista de acceso abierto de la Sociedad Estadounidense de Microbiología, y tienen implicaciones para el desarrollo de vacunas y terapias de segunda generación.

Respuesta de anticuerpos frente a la COVID

Desde el inicio de la pandemia, hubo cientos de laboratorios que se enfocaron en investigar a la infección por el coronavirus. Algunos se concentraron las medidas de prevención, otros en el desarrollo de la infección en sí misma y su impacto en el organismo. También hay grupos concentrados en vacunas y tratamientos.

“Empezamos este estudio al principio de la pandemia, tratando de averiguar cómo hacer un buen modelo para estudiar la enfermedad en humanos utilizando animales», destacó. 

«Los monos resultaron ser más resistentes a la enfermedad de lo que esperábamos, por lo que quisimos averiguar por qué y tratar de obtener algunas ideas sobre la enfermedad en los seres humanos”, dijo el autor principal del estudio, Kim Hasenkrug, investigador principal del Laboratorio de Enfermedades Virales Persistentes.

“Ahora sabemos que la respuesta de los anticuerpos es la más crítica para la protección por vacunación, no la respuesta de las células T”, subrayó.

En el nuevo estudio, los investigadores utilizaron reactivos clásicos que se sabe que disminuyen los niveles de las células T CD4+ y CD8+ en los macacos rhesus.

Mientras que las células T CD8+ atacan directamente a las células infectadas y las matan, las células T CD4+ son células T auxiliares que desencadenan la respuesta inmune al reconocer los patógenos y secretar citoquinas, pequeñas proteínas que indican a otras células inmunitarias que actúen.

Una semana después de eliminar las células T CD4+, las células T CD8+ o ambas al mismo tiempo, los investigadores infectaron a los animales con el coronavirus. Tras reducir los niveles de las células T, los infectaron y luego continuamos con las depleciones durante la primera semana de la infección”, señaló Hasenkrug. 

"La respuesta inmunitaria innata es fundamental para el control inicial del virus"

Durante seis semanas, los investigadores estudiaron los hisopados nasales y los lavados broncoalveolares para medir el virus en la nariz, la boca y los pulmones, y los hisopados rectales para ver si el intestino desprendía virus. Al cabo de seis semanas, los investigadores volvieron a desafiar a los monos con el coronavirus y repitieron la toma de muestras de virus y sangre, lo que permitió a los investigadores evaluar las respuestas de memoria inmunitaria.

“Si hay una respuesta de memoria, se obtiene una respuesta inmunitaria mucho más rápida y el control del virus. Así es como funcionan las vacunas. Una vez que el cuerpo ha visto un patógeno viral, la próxima vez que lo vea, puede obtener una respuesta inmune mucho más rápida y fuerte”, dijo el doctor Hasenkrug.

Básicamente, encontramos anticuerpos neutralizadores del virus muy fuertes, y son los anticuerpos más importantes para controlar la infección. Esto fue inesperado por la mayoría de los inmunólogos, virólogos y vacunadores”, dijo Hasenkrug.

“La otra cosa que ocurre durante una respuesta de memoria es que los anticuerpos maduran, volviéndose, más fuertes y más potentes para unirse al patógeno viral. Vimos indicios de esto a través de lo que se llama “cambio de clase”, agregó.

El “cambio de clase” también fue inesperado en estos monos con células T agotadas. “No tenemos una explicación firme de por qué ocurrió, pero creemos que implica algún tipo de respuesta compensatoria, que se puede ver en nuestro estudio. 

Hasenkrug no sabe por qué las células T no resultaron ser más importantes, pero probablemente sea bueno que no sean necesarias, porque entonces, las personas que no logran desarrollar suficientes respuestas de ellas todavía tienen oportunidades de recuperarse.

“Esto implica que la respuesta inmunitaria innata es fundamental para el control inicial del virus, en lugar de las respuestas inmunitarias adaptativas que hemos estudiado”, afirmó Hasenkrug.

Con información de: Infobae / Foto: Reuters / OPS

Redactor Venepress
venepress.com
Públicado: jueves, 29/07/2021 - 03:29 PM
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