Los ataques a la prensa se personalizan

Los ataques a la prensa se personalizan

La agresión a un equipo reporteril o el señalamiento a un medio de comunicación por parte del gobierno ha escalado hacia la criminalización de sus directivos

A lo largo de los últimos años hemos visto cómo grupos vandálicos pro gobierno e incluso funcionarios públicos protagonizan el asedio a la prensa independiente de Venezuela. Agresiones físicas, retención de periodistas, destrucción o robo de equipos se cuentan por miles según las organizaciones gremiales, ONGs y defensores de derechos.

Eso, a pesar de su gravedad, no ha detenido la labor de informar libremente la realidad nacional, al contrario ha llevado a los trabajadores de los medios de comunicación a nuevos niveles de seguridad, creatividad y unidad entre colegas. Quizá esa sea la razón del cambio de estrategia entre quienes, desde el poder, intentan evitar que se sepan verdades.

En 2007 se cerró Radio Caracas Televisión (RCTV) y salieron del aire más de treinta emisoras radiales en el país, los tiempos de concesión se recortaron y en algunos casos quedaron en un limbo. Siguieron más cierres y ventas forzosas como las de Canal Metropolitano Televisión (CMT), la Cadena Capriles (Últimas Noticias), El Universal o Globovisión.

La falta de efectivo del gobierno no ha detenido la estrategia para alcanzar la “hegemonía comunicacional”, como la denominó el Ex Ministro de Comunicación e Información Andrés Izarra; para alcanzarla ahora parece hacer falta la judicialización de los directivos y dueños de medios.

Así han procedido contra personas como Miguel Henrique Otero de El Nacional o Alberto Federico Ravell de LaPatilla, también con Maximilian Andrés Camino Beran, Presidente y director del canal de televisión Telecaribe y La Agencia de Noticias Venepress.

Camino Beran fue incluido recientemente junto a otras 17 personas en una lista de presuntos financistas del interinato de Juan Guaidó y la oposición venezolana

Las autoridades aún no explican razones o presentan pruebas, pero si han utilizado el aparato judicial y los cuerpos de inteligencia para perseguir y acosar al grupo familiar del empresario.

Su residencia principal en Caracas, en la que vive con sus hijos, su esposa y su madre fue allanada esta semana por la policía, de allí solo resultó la sustracción y robo de artículos personales. Lo mismo ocurrió en sus oficinas, dejando como resultado la clausura y cese de transmisiones de Telecaribe, luego de 30 años de transmisiones ininterrumpidas, así como la redacción de Venepress detuvo su trabajo y sus equipos. procedimientos de más de 10 horas en cada sitio, 10 horas de acciones hostiles a trabajadores y revisión de cada esquina es busca de «pruebas» inexistentes para sustentar el guión de una película mal montada.

Ataques a la prensa en Venezuela

Dos medios de comunicación menos en una sola jugada, aunque Maximilian Camino ha asegurado a su equipo de periodistas que desde Venepress el trabajo seguirá adelante a pesar de la persecución en su contra. Decisión que también ha hecho saber a la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) y la Cámara de Comercio Venezolano-Americana de Comercio, organismos de los cuales es miembro.

Venepress
Públicado: domingo, 22/12/2019 - 10:30 AM
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