La niña que ayudó en la beatificación de José Gregorio Hernández

La niña que ayudó en la beatificación de José Gregorio Hernández

La historia de Yaxury Solórzano fue decisiva para el nuevo paso del "médico de los pobres" a los altares

El milagro anhelado por todos los venezolanos se dio. Finalmente José Gregorio Hernández fue ratificado por la Iglesia Católica como beato este viernes 19 de junio y de esta forma el “médico de los pobres” avanzó un paso más hacía los altares. 

Fue un largo proceso que se inició en el año 1949 para llevar a cabo la beatificación y numerosos los testimonios de personas que afirman haber recibido la visita del Dr. Hernández mientras se encontraban comprometidos gravemente de salud. 

De todas las anécdotas que incluyen la figura de este siervo de Dios, el más impactante el la intercesión avalada por la Santa Sede. 

El milagro de José Gregorio Hernández

En ese sentido, el caso más reciente y que selló la beatificación del venerable ocurrió en el estado Guárico y se trata de Yaxury Solórzano, una niña de tan solo 10 años que recibió un impacto de bala cerca del cuello, cuando se trasladaba con su padre en una motocicleta e intentaron robarles el vehículo.

Monseñor Baltazar Porras influyó en su causa

De igual forma, Monseñor Baltazar Porras quien fue uno de los principales responsables de la beatificación, relató la forma cómo ocurrió el milagro de la niña hace tres años:

"Quedó en condiciones muy graves, casi de muerte. Fue operada y por los mismos médicos quedó con un pronóstico muy reservado, habiendo perdido masa encefálica y varios huesos (…) Sin embargo, a los pocos días, cuando van a chequear, está totalmente sana
¡como si no tuviera absolutamente nada!”

Tribunal disciplinario eclesiástico

Asimismo para verificar este hecho, en su momento se instaló en San Fernando de Apure un tribunal disciplinario eclesiástico donde se recopiló un expediente con las pruebas médicas y teológicas, que posteriormente fue presentado a la Congregación para las Causas de los Santos en el Vaticano, organismo que finalmente aprobó el milagro.

Además el neurocirujano Alexander Krinitzky, jefe del grupo que operó de emergencia a la menor ese día, contó su experiencia y su testimonio sirvió como prueba fehaciente para que la Iglesia Católica diera el visto bueno al milagro.

Este testimonio científico facilitó el estudio del caso, según relató el sacerdote Gerardino Barracchini, vicario episcopal por la Santidad de la arquidiócesis de Caracas.

“Se les pudo entrevistar a todos para la reconstrucción de los hechos, recoger sus valiosos testimonios para demostrar el milagro (como lo ratificaron los siete médicos del Vaticano). Todos aseguraban que la curación de la niña no tenía explicación científica”

Gerardino Barracchini.

Los hechos:

El 10 de marzo de 2017, la niña y su padre fueron interceptados, en el caserío Mangas Coveras del estado Guárico por unos delincuentes para robarles la moto.

Les dispararon y una bala alcanzó su cabeza en la zona tempoparetal derecha, dejándola gravemente herida.

Luego de una travesía para llegar hasta un centro de salud, se empleó una lancha, que a través del río hasta San Fernando de Apure, la condujo hasta el hospital Pablo Acosta Ortiz, cuatro horas después de recibir el balazo.

A pesar de su estado crítico, esperó cerca de dos días para ser intervenida, en vista de que en el centro de salud no había un neurocirujano que la atendiera. Estaba desangrada y presentaba pérdida de masa encefálica.

“La madre de la niña, al enterarse de que el especialista realizaría la cirugía a su hija con pronóstico reservado, le pidió a José Gregorio, de quien es muy devota, que le salvara a su hija.

Asegura que el Venerable le dijo: ‘No te preocupes, que tu hija va a salir bien‘, y que después comenzó a sentir una paz que no había sentido desde el incidente.

Reveló un cercano a la familia.

José Gregorio Hernández intervino

Por su parte, los pronósticos para la niña no eran alentadores, y los médicos aseguraron que, en caso de sobrevivir a la intervención quirúrgica, quedaría con discapacidad debido a las secuelas muy graves en la motricidad, en lo lingüístico, en la memoria y hasta con pérdida de la visión causadas por el severo daño cerebral.

Para sorpresa de los galenos y de la propia familia, Yaxury Solórzano comenzó a rechazar la intubación y a reaccionar positivamente a pruebas médicas, a los cuatro días.

A los 20 días abandonó el centro asistencial completamente sana, caminando, hablando y viendo sin dificultad.

El hecho fue calificado como inexplicable por el tribunal cuando una tomografía realizada el pasado diciembre, ordenada por el tribunal, mostró que la niña tiene la lesión en el cerebro pero se encuentra totalmente asintomática , sin secuelas, cuando —21 meses después de haber recibido el balazo, ahora con 12 años— debía presentar discapacidad, según el pronóstico del neurocirujano.

Feligrerses festejaron la beatificación de José Gregorio Hernández

Decenas de venezolanos católicos veneran a Hernández, un médico reconocido por su solidaridad hacia los más necesitados, y al que muchas personas les piden milagros vinculados a problemas de salud.

Numerosos relatos rodean su historia, y no son pocos los que juran haber sido sanados por el médico mediante un sueño o haberlo visto apoyando en su operación.

Luis Herrera Guerra
Periodista
Públicado: sábado, 20/06/2020 - 05:41 PM

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *