La «invasión» a Venezuela

Las reales perspectivas para que esto ocurra son nulas

El asunto de la posible “invasión” a Venezuela por parte de los Estados Unidos suele comentarse públicamente, pero muchas veces el tono desorienta la percepción sobre cuál es la realidad.

A pesar de que el término invasión ha sido usado por algunos voceros del gobierno venezolano y algunos sectores de oposición, las reales perspectivas para que esto ocurra son nulas. Una invasión implica el ingreso de tropas americanas en otro territorio con intenciones de derrocar a ese gobierno y permanecer temporalmente.

Esto fue lo que ocurrió en Irak, Granada y Panamá. Solo como ejercicio práctico para nuestros lectores,  lo que EEUU podría plantearse para Venezuela, en el caso de que opte por una opción militar, hasta ahora no sería en términos de “botas en tierra”  sino más bien un apoyo o aupar  una insurrección interna. No habrá intervención en Venezuela en los términos de Irak.

El costo de la llamada invasión a Venezuela sería innecesariamente alto, no sólo en el costo político para el Presidente Trump sino también  en vida de norteamericanos, en pertrechos económicos y logísticos, que deban contar para mantener las tropas ocupantes dentro del país. Por esto, no es factible, la idea de ver a marines interviniendo directamente en el territorio venezolano.

Pero ¿hasta dónde podrían llegar los Estados Unidos interviniendo militarmente en Venezuela?

Una de las opciones reales que puede barajar el gobierno de Trump,  es respaldar una insurrección o movimiento desestabilizador para llegar a un golpe de estado que, a trastienda, sí sería apoyado  por ellos y  los organismos de inteligencia que hacen vida en la región.

The New York Times el pasado 8 de septiembre reportó reuniones de funcionarios del gobierno de Presidente Trump con militares venezolanos en conspiración para derrocar a Nicolás Maduro. Éste es el tipo de acciones que se pueden esperar y son más factibles viniendo de la actual administración.

Pero, ¿hasta dónde podrían llegar sus pasos?

De manera meramente explicativa una condición sine qua non para la intervención es algún tipo de acuerdo con eventuales fuerzas insurrectas internas. Es decir, alguna fuerza rebelde organizada que tenga una sustancial presencia subversiva dentro del territorio venezolano. Ese apoyo se materializa  mediante asistencia técnica, logística y de concretarse exitosamente,  el gobierno de los Estados Unidos  la respaldarían internacionalmente pudiendo ir hasta el levantamiento de  algunas o todas las sanciones económicas que pesan sobre Venezuela y sus funcionarios.

Para que este país pueda intervenir, tiene que existir también un plan político a futuro. Éste existía para Irak, donde hubo una coalición con los kurdos y shiitas en el exilio, quienes estaban preparados para asumir el gobierno de transición.

En el plano más radical y fantasioso a lo que podría llegar los Estados Unidos, sería realizar bombardeos selectivos, con enjambres de drones. Ataques quirúrgicos generados desde muy lejos y dirigidos a mermar las posiciones militares gubernamentales y el efectivo uso de su logística. Sería una forma de disminuir la fuerza militar oficialista para favorecer a los eventuales insurrectos o como retaliación a alguna acción por parte del gobierno de Venezuela que represente lo que los Americanos denominan “peligro claro e inminente para la seguridad de los Estados Unidos”.

Lo importante es comprender que no es probable que haya una intervención al estilo Chuck Norris o como la invasión a Panamá, donde hubo helicópteros y militares de EEUU en el propio campo de las acciones.

Lorem fistrum por la gloria de mi madre esse jarl aliqua llevame al sircoo. De la pradera ullamco qué dise usteer está la cosa muy malar.