La historia electoral habla: Parlamentarias 2005 vs. 2015

La historia electoral habla: Parlamentarias 2005 vs. 2015

Este año se celebran nuevos comicios de la Asamblea Nacional. Qué esperar, ¿votación masiva o abstención rotunda?

Desde hace más de 10 años, hablar de elecciones en Venezuela siempre desarticula una discusión: Votar o no votar. Ahora, que se aproximan las parlamentarias venezolanas, la discusión persiste.

En un país donde la normalidad es costumbre, cualquier persona podría pensar que es lógico salir a ejercer el derecho al voto. Sin embargo, cuando se habla del país suramericano –territorio donde lo común está relacionado con las anomalías- muchos temen confiar en el poder electoral.

El Consejo Nacional Electoral (CNE) perdió la credibilidad hace años. Parte de la población venezolana considera que es una institución encargada de complacer al oficialismo, siendo este uno de los motivos principales por los que se ha aferrado al poder.

Opiniones encontradas

Están los que creen que salir a votar, en la coyuntura actual del país, es una forma de legitimar el fraude; mientras que están aquellos que consideran que votar masivamente es lo que obstaculiza la intención del CNE de influenciar los resultados y pintarlos de rojo. Si la votación es realmente significativa, “no hay manera de que la trampa se consolide”.

Los años 2005 y 2015 presentaron escenarios totalmente antagónicos. En los primeros comicios, la abstención de la oposición arrojó un resultado que algunos lamentaron con el paso de los años. La segunda votación se caracterizó por los venezolanos que acudieron significativamente a las urnas electorales y celebraron hasta finales de enero los logros.

Estamos en 2020, ¿los venezolanos están listos para resignarse o están dispuestos a abarrotar los centros electorales en las parlamentarias venezolanas que se avecinan?

Parlamentarias de 2005

Hace 15 años, más de 14,5 millones de votantes venezolanos habían sido llamados a votar en estas elecciones legislativas. Nadie dudaba del triunfo de las fuerzas del gabinete del expresidente Hugo Chávez, pues la oposición se había retirado de la actividad por valorarla como “fraudultenta”. Por tal motivo, pidió a los ciudadanos que no asistieran a las urnas.

Al finalizar la jornada, se detalló que el comportamiento había sido contundente en las zonas populares del país, bastión del chavismo. Esta participación fue irregular: La clase baja salió en marea; mientras que la clase media y alta se abstuvo.

“La jornada está transcurriendo con total normalidad”, indicó quien fungía como presidente del CNE en ese momento, Jorge Rodríguez.

Para los puestos se presentaron más de 5.500 candidatos. No obstante, los partidos más importantes de la oposición: Acción Democrática (AD), Copei y Proyecto Venezuela abandonaron la competencia electoral. Fue así como estos fracturaron el compromiso que habían determinado con las autoridades electorales ante las delegaciones de la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Unión Europea (UE).

Plantearon tres razones:

  1. Falta de transparencia en el proceso.
  2. Ausencia de garantías del voto secreto.
  3. Fraude en las listas del censo.

Antes de anunciar el abandono opositor, las encuestas proyectaban que los candidatos pro Gobierno obtendrían cerca de los 130 escaños, cantidad que aumentaría ante la retirada. Los sondeos también estimaban una abstención alta que podía superar 44%.

Estados Unidos: El rival eterno

Acusaciones de fraude de la oposición fueron descritas como “absolutamente falsas” por quien era cónsul de Venezuela en Bilbao en aquella época, Yolanda Rojas.

Por su parte, Chávez reiteró una vez más su acusación a George W. Bush, ex presidente de Estados Unidos (EE.UU), de liderar la retirada de la oposición calificándola como “mediática”.

“(Son unos) lacayos del imperialismo que mienten y tratan de abandonar el terreno hacia la desestabilización y agresión contra Venezuela”.

No hubo sorpresas. El resultado fue muy claro. El oficialismo ganó con 68,3%. La mayoría de los escaños estuvieron ocupados por el MVR. La pregunta es: ¿Ganó por verdadera mayoría o por forfait?

Parlamentarias de 2015: Victoria histórica

Hace cinco años fue el año de la “unidad”. Los resultados lo confirman. La votación masiva recogió frutos importantes.

La oposición venezolana, que decidió presentarse conglomerada como la Mesa de la Unidad (MUD), obtuvo una amplia e histórica victoria en las elecciones legislativas.

Esta fue la primera vez que obtiene la mayoría en el Congreso, en 21 años de gobierno chavista.

El CNE confirmó que la MUD tenía asegurados, al menos, 99 escaños en la Asamblea Nacional; mientras que el oficialismo apenas conseguía 46.

Al conseguir 112 diputados la MUD tenía a su disposición varias capacidades importantes. Por ejemplo: Sancionar leyes orgánicas o fundamentales, convocar una Asamblea Nacional Constituyente y remover a los miembros del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ).

“Felicitamos al pueblo de Venezuela. A los ganadores, les pedimos que administren sus triunfos y a los perdedores los felicitamos también”, dijo Tibisay Lucena, expresidente del CNE, agregando que la participación fue de 74,25%.

Reacciones rivalizadas

Tras la derrota, Nicolás Maduro se dirigió al país para aceptar los resultados de las parlamentarias venezolanas.

“Los aceptamos exactamente como han sido emanados por el poder electoral. Esto lo agarramos como una bofetada para despertar hacia lo que nos toca en el futuro”, confesó.

La MUD, contrariamente, celebró el triunfo con un breve mensaje de su secretario general, Jesús Torrealba.

“¡Comenzó el cambio, Venezuela! Hoy tenemos razones para celebrar. El país pedía un cambio y ese cambio comienza hoy”, aseguró quien era el líder opositor del momento.

Parlamentarias 2020

Juan Guaidó, presidente encargado de Venezuela, aseguró este jueves que “nadie va a convalidar una farsa electoral, ni una dictadura, cuando no hay elementos de convicción que sea un mecanismo real para disputar el poder”.

Todo indica que la señal del liderazgo opositor es no participar, pues el TSJ designó una nueva directiva del CNE a su medida. Esta actividad le competía al Congreso que él encabeza.

“Desconocemos a cualquier falso CNE nombrado por el brazo judicial de la dictadura”, aseveró.

Por su parte, John Magdaleno, politólogo venezolano, opinó que “no votar en las elecciones tiene un costo muchísimo más alto que participar”.

Todo es confuso. La oposición está dispersa y su credibilidad va en picada. La pandemia y la crisis económica solo mantienen al venezolano enfocado en una cosa: Sobrevivir. Sin embargo, la historia habla por sí sola y la elección es muy propia.

La reflexión es –y siempre debe ser- interna. No obstante, es momento de evaluar acciones y pensar cuál será la mejor opción para el país, tomando en cuenta los antecedentes: Votar o abstenerse.

 

Victoria De Sousa
Periodista
Públicado: jueves, 02/07/2020 - 06:52 PM

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