El país que queremos

El país que queremos

Los boomers añoran el whiskey escocés… viajes… perfumes importados… trajes y cosas así

Una muletilla, hueca y repetida hasta el cansancio sobre todo por políticos carentes de propuesta… unida al reto de persona muy cercana… me puso a escribir estas líneas:

Mi generación llegó a la adolescencia luego del paréntesis dictatorial de Pérez Jiménez y sin darnos cuenta los muchachos de entonces ingresamos a una nueva etapa.

No obstante los adolescentes de aquellos años nos ajustamos a la nueva realidad… sin resentir algunos lujos que se habían quedado en el pasado o estaban por morir los años siguientes.

Lujos resentidos por personas nacidas en la generación anterior a la nuestra… que no entendían las causas de la recesión que hizo devaluar el sagrado bolívar en un 35 % y puso al presidente Betancourt a rebajar un 10 % los salarios de la administración pública.

Esas gentes que no eran muchos… sin meterle mucho coco seguían añorando las noches caraqueñas de cuando Pérez Jiménez.

Venezuela: Resentidos

Aquellos resentidos, mayores en edad que nosotros,  protestaban la muerte de símbolos que los baby boomers… nacidos al finalizar la Segunda Guerra… nunca conocimos y por tanto ni fuimos al velorio… ni les pusimos flores.

Por esa causa nunca nos importaron los lamentos que se escuchaban –y escuchan- en algunas canciones de Billo Frómeta… cuando el dominicano gran animador de las veladas y fiestas caraqueñas que siguieron a la llegada del petróleo… le cantó a esa sociedad que aún era relativamente pobre… y algo  provinciana… hasta el primer gobierno de Carlos Andrés Pérez cuando los patrones volvieron a cambiar… para mal pienso.

¿Cómo nos iba a importar a los boomers la muerte “del Coche de Isidoro” si nunca nos encaramamos en aquel carruaje… a media noche… algo tomados… para dar un corto, costoso y exclusivo paseo… en buena compañía… por Los Caobos que aún era un bosque? ¡Éramos muy chiquitos!

En esos años se escuchaban sin embargo los lamentos de muchachones mayores a nosotros…  por el mundo que se iba con la llegada de la democracia… a causa de una recesión que no comento en detalle… no vaya a ser que me crucifique el Cotolengo de los Leopoldolovers.

Y uno pensaría que esos muchachones quejones y añorantes del mítico pasado… eran incapaces de romper una regla.

Escándalos de la democracia en Venezuela

Pero no… en uno de los primeros escándalos de la democracia… a muchos de los que eran vecinos nuestros se los llevaron esposados: Robaban los parquímetros y lavaban el dinero comprando billetes premiados de lotería.

Bien: Por el momento dejo aquí la máquina del tiempo… volvamos al presente: Lo que me motivó a escribir esta crónica del pasado… apartando la sugerencia de una amiga muy querida… fue un trabajo que recién leí donde el autor narra las peripecias de un grupillo de gente joven que usó una carroza mortuoria… con falso cadáver incluido… para colearse en la fila de la gasolina.

Para quienes viven en sociedades más normales… en nuestra Venezuela la gasolina tiene 2 precios: Uno subsidiado… por no decir regalado… y otro a medio dólar el litro… que sería razonable digamos en USA o Europa… pero que en un país donde el salario mínimo no llega a 3 dólares al mes… es un anhelo más allá de las posibilidades de la inmensa mayoría de motoristas.

Ello explica el afán de colearse una fila donde venden gasolina a precio de gallina flaca… porque de otra manera los pilletes de la carroza fúnebre… podían pasar hasta 3 días antes de poner gasolina.

El punto es que por casualidad conocí una persona amiga de los pilletes que simularon llevar un muerto para poner gasolina sin hacer la oprobiosa cola: Esa persona… luego de escucharme en un programa de radio… me contactó y describió los pilletes como buenas personas… a quienes siempre los había escuchado protestando las circunstancias que vivimos los venezolanos.

El que roba

Mi amiga intentó vendérmelos hasta que le dije que quien así actúa… “si llega a concejal se roba hasta las aldabas de las puertas”.

Estos pilletes de la carroza fúnebre… critican la sociedad donde viven… en la que sin embargo y mediante procedimientos poco sanos… igual la degradan.

Pero regresando a lo práctico, aquí estamos frente a uno de los problemas que debemos resolver los venezolanos –la corrupción y falta de metas-… asuntillo que frente al cual… ni señalan… ni proponen soluciones… ninguno de los grupos y grupetes que se han postulado para la Asamblea Nacional.

Son pensamientos que relacioné con una encuesta empírica que llevo semanas adelantando y que consiste en preguntar… ¿qué es lo que usted más añora del pasado reciente?

Los centenials… menores de 25 años… no han conocido otra cosa que el chavismo gobernando… han pasado toda su vida escuchando denuncias muchas… y ninguna solución. Añoran según contestan la tranquilidad que no han conocido.

 

Sobrevivientes

Los sobrevivientes de la generación alimentada con petróleo en años de dictaduras… por encima de las estafas a la Nación que las hubo en esos años… seguirán añorando “el Coche de Isidoro” o el “Roof Garden”. Y dirán que eran mejores que las actuales discotecas y bodegones.

Los boomers añoran el whiskey escocés… viajes… perfumes importados… trajes y cosas así.

Lo curioso es que venezolanos de al menos 3 generaciones crecidas en bonanza petrolera… donde fue relativamente sencillo poner a producir la tierra… o comenzar una industria a la que solo obstaculizaba en su crecimiento la política monetaria de todos los gobiernos incluidos los bolivarianos… no añoran esas facilidades que ya no las hay.

Y ese es otro problema que solo se resuelve predicando y convenciendo… antes de llegar al poder… si acaso.

Domingo Rangel
Periodista
Públicado: domingo, 01/11/2020 - 10:25 AM

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