El legado del maestro Rómulo Gallegos

El legado del maestro Rómulo Gallegos

El prestigio político y escritor dejó una huella imborrable en el venezolano desde su escritura y sus ideas

Por MANUEL ROJAS PÉREZ

Entre tanta convulsión política, muchas veces dejamos de lado algunos temas verdaderamente importantes. Por ello, consideramos necesario referirnos al legado del presidente venezolano Rómulo Gallegos, en el marco del aniversario de su nacimiento, que se celebrará el próximo 2 de agosto.

Carlos Arocha Luna, en su libro sobre Rómulo Gallegos, destaca que el expresidente era un “…literato prestado a la política por imperativos impostergables en aras de un destino de aliento superior”. Creo que, por el contrario, Gallegos fue un político, un verdadero político, que utilizó sus innatos recursos literarios para escribir libros con un trasfondo político tal que sirvieran a que el venezolano conociera Venezuela.

“Doña Bárbara”, “Canaima” o “Pobre Negro” son mucho más que piezas únicas de la cultura y las letras. Estas obras son verdaderos decálogos políticos, no en un sentido convencional de adoctrinamiento, pero si con una finalidad de convencimiento a las masas que Venezuela es el país de los venezolanos.

Se guió por la buena política

No fue Gallegos ese líder político de masas que fueron Rómulo Betancourt o Carlos Andrés Pérez. Pero el maestro entendió que la buena política es cualquier acción que busque mejoras para el colectivo.

 

Una vez establecida la fama de Gallegos como escritor, el general Gómez decide nombrarlo senador por el estado Apure en 1930. Gallegos, apenas se entera del “nombramiento” a dedo viajó casi de inmediato a los Estados Unidos para rechazar dicho nombramiento desde allá. Su primer exilio fue voluntario. Envió una carta al presidente del Senado rechazando tal designación y colocándose en contra de la dictadura.

 

A partir de ese entonces, el novelista quemó sus naves literarias e inició su trayectoria política. Gallegos se convierte en una figura moral a seguir. En una época donde valía más la alabanza que el respeto –Juan Vicente González dixit- Gallegos abrió una puerta donde entró luz de ética.

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El retorno a Venezuela en 1936

Una vez fallecido Gómez, regresa a Venezuela en 1936 y es designado ministro de Instrucción Pública, siendo luego electo en 1937 concejal por Caracas y en 1938 diputado al Congreso Nacional por el Partido Democrático Nacional. En las elecciones en segundo grado, para que el Congreso Nacional eligiese al presidente de la República, es designado por el PDN candidato presidencial.

 

La de Gallegos fue una candidatura simbólica. Sabían Betancourt, el PDN y el propio Gallegos, que no podía ganarse dicha elección: el Congreso lo controlaba López Contreras y este tenía su candidato. Pero esa candidatura tuvo otro fin: el enseñar al pueblo que la política podía hacerse basada en principios morales. Eran otros tiempos, donde hasta la dictadura de entonces tenía ciertos códigos éticos y de algún respeto por las instituciones que no se ven en las actuales dictaduras.

 

Funda luego, junto a Betancourt, Leoni, Valmore Rodríguez, Ruiz Pineda, Dubuc y muchos otros, Acción Democrática. Manuel Caballero aseguraba que el nombre del partido fue creación directa de Gallegos.

 

El primer presidente elegido popularmente

Años después, en 1946, gana las elecciones presidenciales y se convierte en el primer presidente electo por votación popular. Por primera vez los venezolanos escogían de manera directa a su presidente, y eligieron a Gallegos, candidato de Acción Democrática.

 

Gallegos fue un político. Su prosa, su creación literaria, tiene un trasfondo político venezolanista.

 

Pobre negro, por ejemplo, relata una historia de búsqueda de libertad y derechos individuales. Doña Bárbara explica a Venezuela desde el llano adentro. Lo mismo pasa con Canaima.

 

 

 

Y la creación política de Gallegos tiene visos similares. El senador designado a dedo por Gómez que renuncia de inmediato para ponerse en la acera al frente del despotismo, el ministro de educación revolucionario, el candidato simbólico, el candidato ganador… en fin. La altura moral de Gallegos enaltece la historia venezolana y, específicamente, la de Acción Democrática. El partido blanco tuvo grandes referencias culturales en su haber, donde resaltan Andrés Eloy Blanco y Rómulo Gallegos. Pero este en concreto dejó una huella imborrable en el venezolano desde su escritura y sus ideas.

Manuel Rojas
Abogado constitucionalista
Públicado: jueves, 30/07/2020 - 08:59 PM
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