El informe de la ONU

El informe de la ONU

Los derechos humanos son cosa seria. Hoy po hoy su importancia para las democracia es absolutamente indiscutible

Inevitable hablar del informe que el 16 de septiembre de este año emitió la Misión internacional independiente de determinación de los hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Inevitable por el horror que narran sus páginas, por la absoluta precisión con que la Misión describió cada uno de los crímenes de lesa humanidad que se cometen día a día contra los venezolanos.

 

Los derechos humanos son cosa seria. Hoy por hoy su importancia para las democracias es absolutamente indiscutible. De hecho, el sistema jurídico y las democracias modernas basan su actuación y centro de acción en los ciudadanos y en los derechos humanos fundamentales. El pilar fundamental de los Derechos Humanos es la Dignidad humana, vinculada al valor esencial e inherente de los seres humanos, basado en su autonomía y libertad como ente transformador de su realidad y en la fuerza de sus ideas, como bien dijo la catedrática Oriana González Solbavarro.

 

Y un elemento fundamental de los derechos humanos, característico, es que sólo el Estado está obligado internacionalmente a proteger y garantizar los derechos humanos, por lo que solo el Estado puede violarlos.

 

Violaciones directas y con conocimiento

 

Pues, el informe de la Misión internacional independiente de determinación de los hechos sobre la República Bolivariana de Venezuela del Consejo de Derechos Humanos de la ONU establece que el Estado venezolano viola de manera directa, con conocimiento -incluso instrucción- del jefe de Estado, pues el asunto resulta realmente grave. Tan grave, tan evidentemente grave, que la diputada comunista chilena Camila Vallejo se pronunció desmarcándose del régimen madurista, diciendo -cosa muy cierta- que la violación de derechos humanos es absolutamente intolerable.

 

Un informe de la ONU que señala que se encontraron: “motivos razonables para creer que las autoridades y las fuerzas de seguridad venezolanas han planificado y ejecutado desde 2014 graves violaciones a los derechos humanos, algunas de las cuales –incluidas las ejecuciones arbitrarias y el uso sistemático de la tortura– constituyen crímenes de lesa humanidad” y que “Lejos de ser actos aislados, estos crímenes se coordinaron y cometieron de conformidad con las políticas del Estado, con el conocimiento o el apoyo directo de los comandantes y los altos funcionarios del gobierno”.

 

Informe que, determina: “La Misión constató que las autoridades estatales de alto nivel tenían y ejercían el poder con la supervisión de las fuerzas de seguridad y los organismos de inteligencia identificados en el informe como responsables de esas violaciones” y que existen “motivos razonables para creer que tanto el Presidente como los Ministros del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz y de Defensa, ordenaron o contribuyeron a la comisión de los delitos documentados en el presente informe, y teniendo la capacidad efectiva para hacerlo, no adoptaron medidas preventivas y represivas”.

 

 

505 ejecuciones

Son demasiadas las violaciones a derechos humanos que se relatan y demuestran en ese informe, las detenciones arbitrarias hechas por órganos de represión del régimen, la existencia de 505 ejecuciones extrajudiciales en las llamadas Operaciones para la Liberación del Pueblo, desapariciones forzadas, aplicación de métodos de torturas y otros tratos crueles contra detenidos (con asfixias con bolsas de plástico, golpes, descargas eléctricas en genitales, torturas psicológicas, privaciones sensoriales, desnudez forzada, cortes y mutilaciones, uso drogas para inducir a confesiones, privación de alimentos y agua potable, encierro en baños por días, violencia sexual y de género contra detenidos, entre otras atrocidades.

 

Ahora queda que la justicia internacional actúe. Decimos la internacional porque el Poder Judicial en Venezuela es totalmente controlado por Maduro, como bien se sabe y también lo dice el informe. Y en ese orden de ideas, la Justicia Internacional tiene sus procesos, sus procedimientos y estrategias. El informe de la Misión no necesariamente es un elemento que la Justicia Penal Internacional pueda utilizar exclusivamente, sino que podrían utilizar otros hechos, otros elementos, pero definitivamente, este informe tiene un peso probatorio enorme, que podría llevar a los responsables a cumplir con la justicia penal internacional.

 

Twitter: @rojasperezm

Manuel Rojas
Abogado constitucionalista
Públicado: viernes, 18/09/2020 - 09:33 AM
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