El beneficio electoral de protestar en la calle

Así influyen las manifestaciones en el voto popular

¿Qué tanto ha influido el ánimo general de las protestas en el resultado de las elecciones que se realizan en Venezuela?

La agitación generada en los meses previos a diciembre de 2007, fecha en la que se propició el referéndum constitucional, y en diciembre de 2015 -elecciones parlamentarias- puede ser un indicio causante de las derrotas propinadas al chavismo.

Las protestas de 2014 denominadas «la salida» duró solo unos meses, desde febrero de ese año. Para el 2015, la oposición se preparó técnicamente para las votaciones de fin de año y pudo lograr 2/3 de los escaños en juego, en medio de un ambiente de cierta tensión política, causada esta vez por los altos precios y la escasez de productos.

El efecto de las protestas

Una investigación de la universidad de Stanford, en California, determinó que las protestas realmente tienen un efecto en los resultados electorales.

Según el estudio basado en datos de 30 años, los picos en la actividad de protesta, demócrata o republicana, pueden influir en el voto de un candidato “lo suficiente como para cambiar el resultado final”.

La coautora Sarah A. Soule, profesora de Comportamiento Organizacional y de Sociología de la escuela de graduados de Stanford dice que “las protestas liberales llevan a los demócratas a votar sobre los temas que les resuenan, y las protestas conservadoras llevan a los republicanos a hacer lo mismo. Sucede en ambos lados del espectro ideológico».

Las manifestaciones son un nivel de participación política y ciudadana más allá de la civilidad del acto de votar. 

Resultado de las protestas en Venezuela

Una muestra de la influencia de las protestas en un resultado electoral fue en el referéndum venezolano de 2007 por la reforma constitucional de Hugo Chávez. La oposición fue encabezada por los estudiantes que se movilizaron en las calles durante la campaña en contra del cierre de la televisora RCTV. La reforma resultó derrotada por menos de dos puntos porcentuales.

Hay razones para pensar que el 2015, en Venezuela se mantuvo vivo el ánimo de «la salida» en sectores opositores que participaron o siguieron por los medios aquellos hechos.

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Las protestas en cifras, según estudios

El referido estudio de Stanford concluye que una ola de protestas liberales en un distrito del Congreso puede aumentar la votación de un candidato demócrata 2% y reducir la de un aspirante republicano 6%.

Las protestas conservadoras del Tea Party de 2010 aumentaron en 6 puntos la votación republicana y redujeron en 2% la votación demócrata.

“Eso parece ser lo que sucedió en 2018, cuando un número récord de mujeres marcharon en las calles y decidieron postularse como demócratas para el Congreso”, dicen los investigadores.

De manera que la agitación política beneficia electoralmente por doble vía a la tendencia que la práctica: Por un lado le incrementa su votación, y por el otro inhibe la participación de los adversarios.

Para la oposición venezolana es muy bueno tener esto en cuenta para las eventuales elecciones presidenciales por las que presiona, ante la ilegalidad de Nicolás Maduro en Miraflores.

Efectos políticos de las manifestaciones

Durante una campaña electoral es fácil distinguir las concentraciones y mítines de campaña de las protestas, pero ambas, en paralelo, pueden producir los efectos políticos a los que se refiere el estudio de la Universidad de Stanford.

Además de su discurso político general, Juan Guaidó ha venido motivando los pronunciamientos de calle de los diversos sectores sociales contra el desasosiego que ha generado el madurismo en la vida de la gente.

En concreto, está llamando a las enfermeras, transportistas, estudiantes, educadores y otros empleados sanitarios, entre otros, a denunciar en la calle las condiciones de sus recintos, sus bajos salarios y la corrupción de los administradores del país.

En un proceso electoral, esas protestas mantendrán atentos a los partidarios de la oposición, generarán desconcierto en el bando oficialista y, en general, crearán un ambiente de desafío ideal para lograr la victoria.

Escenario de elecciones

El estudio de Stanford se refiere específicamente a elecciones parlamentarias. Si se diera ese escenario este año en Venezuela, las acciones de protesta de calle de la oposición pudieran generar un panorama inédito durante proceso electoral alguno en el país, con amplios beneficios políticos para la oposición.

La protesta de calle es un nivel de participación política más activo y más allá del voto ciudadano. En elecciones presidenciales o parlamentarias, la protesta de calle se hará fundamental para movilizar a los partidarios de la oposición, mantener al madurismo a la defensiva e inhibir la participación socialista.

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