Ciudad Universitaria de Caracas, Patrimonio en decadencia

Ciudad Universitaria de Caracas, Patrimonio en decadencia

La hija del arquitecto Carlos Raúl Villanueva alegó que el daño en pasillos cubiertos se puede arreglar pero se necesitan buenos ingenieros

Paulina Villanueva, la hija del arquitecto Carlos Raúl Villanueva, autor de la Universidad Central de Venezuela reaccionó al ver el hundimiento de una de las piezas emblemáticas del campus, el desplome del techo de pasillos cubiertos. “No sirvió de nada declararlo patrimonio”.

Paulina atendió la videollamada de ICON Desing desde Nueva York para conversar sobre la obra emblemática. “El cerco económico del gobierno de Maduro a las universidades, que se han quedado prácticamente sin recursos, ha coincidido con las lluvias torrenciales que han caído en los últimos días en Caracas».

Ciudad Universitaria de Caracas

Al menos 40 edificios se distribuyen en 200 hectáreas y en cuatro zonas: El hospital universitario (que el artista moderno Mateo Manaure revistió con un mural policromado), el conjunto central (en el que se ubican el aula magna y el rectorado), la ciudad deportiva y las facultades, entre las que destaca la de Arquitectura.

María Fernanda Jaua, arquitecta venezolana licenciada por la facultad de Arquitectura en esta universidad y ahora residente en Madrid, alegó que el entramado de pasillos cubiertos es un ejemplo extraordinario de la adaptación de la arquitectura al entorno. «Villanueva tuvo la posibilidad de llevar a la realidad los ideales de la arquitectura moderna de principios del s. XX, pero a la vez tuvo en consideración el lugar, de clima tropical”.

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Silla del diablo

«El corredor que se ha caído, tiene las columnas a un lado para dejar abiertas las vistas al jardín central al que da el aula magna. Es un pasillo ondulado que se llena de agua y de hojas y, si no lo limpias, el peso termina afectando a la estructura”, explicó.

«Cuando mi padre fue a presentarle el proyecto a Alexander Calder para pedirle que participara, él le respondió: ‘Villanueva, eso es demasiado ambicioso, esto no lo puede construir un hombre. Si llega a construirlo es porque es usted el diablo». Terminado el conjunto Calder se presentó en Caracas con una silla negra con alas de mariposa que había hecho para el arquitecto: «Es la silla del diablo», le dijo. Ahora se encuentra en el jardín de la casa Caoma, la residencia de Villanueva en Caracas.

Ciudad Universitaria de Caracas apenas sobrevive

El estado actual de la universidad es, en palabras de Paulina Villanueva, triste. «Sobrevive gracias a la dedicación de muchas personas (afines al proyecto) que quedan trabajando allí. Cada vez que pasa el tiempo y no se hacen los trabajos de mantenimiento la ciudad universitaria se deteriora.  «El concreto no es como la piedra, no es eterno. El estado de ese pasillo ya era delicado desde hace bastante tiempo. Se hizo un diagnóstico y luego no se realizó el mantenimiento que se debía: los drenajes estaban tapados y había que arreglar la impermeabilización. Ahora, los soportes de acero están dañados».

"Se arreglará pero se necesitan buenos ingenieros"

Aunque reconoce que hace falta un informe de peritaje para saber si se va a poder salvar o si habrá que demoler la estructura para volverla a construir, Paulina no pierde la fe en el diablo: «Arreglarse se va a arreglar; hay que tratar de hacerlo de la mejor forma posible y con las personas adecuadas, buenos ingenieros».

Con información de ICON Design

Fátima Da Encarnacao
Periodista
Públicado: miércoles, 24/06/2020 - 10:55 AM
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