Agradecido any way, Bill Richardson…

Agradecido any way, Bill Richardson…

En una mediación privada, difícil y a tres bandas, el exgobernador inventó una solución brillante, que sin embargo no podía funcionar

Agradecido any way, Bill Richardson, por Domingo Alberto Rangel 

Indudablemente hemos caído y no solo en la calificación de riesgo que ahora es usada cual arma de la politiquería mediática.

Hace poco exmandatarios visitaban nuestro país en plan de mediadores o “peace makers” como irónicamente llaman en la prensa estadounidense a los jefes de ejércitos invasores.

Así fuimos visitados por el presidente Jimmy Carter, Nobel de la paz y más cerca en el tiempo por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero, candidato a serlo, según dice su mejor amigo: Timoteo Zambrano.

Liberación emblemática de Bill Richardson

Ahora viene de visita, a la carrera y con el cronómetro encendido, el exgobernador de Nuevo México y exembajador yanqui en las Naciones Unidas, Bill Richardson, quien entre sus éxitos tiene la liberación de un estudiante quien tenía años detenido en Corea del Norte y que lamentablemente falleció al llegar a USA por “daños cerebrales”, según el parte oficial y asesinado tras comprobarse que le habían “lavado el cerebro” de acuerdo a la versión de una amiga desaparecida.

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Pero el caso es que los venezolanos en vez de maldecir a estos mediadores o pretender que sus funciones sean gratuitas –ya nadie recuerda aquella frase de Milton Friedman “no hay almuerzo gratis”- debíamos agradecerles que intenten restablecer la paz en nuestro país, aunque cuesten caros, o fracasen como la prensa internacional calificó el viaje privado de Richardson a Venezuela.

¿Qué buscaba el mediador en este caso?

En una mediación privada, difícil y a tres bandas, Richarson inventó una solución brillante,  que sin embargo no podía funcionar.

La solución buscaba un equilibrio entre tres polos de por si desequilibrados: Uno, el presidente Donald Trump; otro, el también presidente Nicolàs Maduro; y finalmente el diputado Guaidó, que -a pesar de ser marioneta del primero- teóricamente “administra” la hucha donde caben Citgo, Monómeros, el oro depositado en el Banco de Inglaterra y las cuentas de la República congeladas en la Reserva Federal que como se sabe es un agujero sin fondo. Mucha plata.

¿Difícil, no?

Seguro, pero la solución de Bill Richardson es salomónica solo que entre los interesados no hay quien calce los zapatos del bíblico rey.

La propuesta complacía a Trump, que a cuatro meses de la cita electoral aún está 11 puntos debajo de Biden,  ya que pretendía que Venezuela por vía de un indulto liberara los cuatro ejecutivos de Citgo con doble nacionalidad, los 2 mercenarios de la Operación Gedeón -y dale con los nombres bíblicos que usan estos malandros para cobijar sus estupideces- y también otro yanqui que lleva tiempo detenido en El Helicoide.

"A cambio de este recule del Presidente venezolano emulando a Cristóbal Colón, ofrecía Richardson tapabocas, pruebas clínicas para determinar la presencia del COVID-19, además de vacunas cuando estás aparezcan"

Domingo Alberto Rangel, articulista

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¿Cómo quedaba Guaidó en la propuesta de Bill Richardson

Y a Guaidó le ofrecía el mediador tiempo porque el combo contemplaba posponer las elecciones de diputados para el 2021 que se harían en conjunto con las de alcaldes y legisladores regionales creo recordar.

Así supuso Richardson que todos contentos comenzando por Trump que ante sus electores podría exhibir pruebas de “haberle torcido el brazo a Nicolás Maduro”, siguiendo por el gobierno venezolano que tendría a raya la pandemia, mientras que el diputado autoproclamado podría disponer de los miles de millones de dólares “un tiempito más”.

Muy bien, pero como rezaba una vieja canción: “Todo se derrumbò”

Nuestro gobierno exigió, antes de liberar los presos, el cese de las ilegales –insisto como venezolano que vivo entre mi gente- sanciones unilaterales de USA contra nosotros y garantías escritas de que estas no se repetirán, fin del cuento. Era un imposible y explico porqué así lo creo.

LAS SANCIONES – pienso que van a continuar por un largo tiempo, independientemente de que gane en USA cualquiera de los dos grandes candidatos. Es una exigencia de la “América profunda” o “Complejo Militar Industrial”, como llamó el presidente Eisenhower a los fabricantes de guerras y vendedores de armas.

Seguirán las sanciones

Ni van a quitar las sanciones que nos hacen miserable la vida pero que no derrocan al gobierno venezolano,  porque gastan dólares del presupuesto de Defensa, o al menos no lo harán hasta que Carla Angola tenga nietos nacidos en la Florida, y quién sabe.

Tampoco se van a posponer las elecciones de diputados porque: número uno, toda la oposiciòn -hasta la que hipócritamente anuncia la abstención como bandera- quieren participar para tener su vocero con inmunidad y sin el autoritarismo de Guaidó. Y número dos, muchos países incluyendo Francia han hecho elecciones en plena pandemia que no se sabe si va a seguir después del 31 de diciembre.

Y Guaidó, como les recuerdo, es una marioneta.

Para la próxima semana prometo enviar un trabajo que pospuse en aras a la inmediatez, versa sobre lo que llamo “el mantuanismo” y su efecto perverso en la sociedad venezolana a lo largo del tiempo y en todas las capas sociales.

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Domingo Rangel
Periodista
Públicado: lunes, 20/07/2020 - 11:55 AM

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