Aberración jurídica

Aberración jurídica

"La Sala Constitucional es un actor político y no un tribunal que debe actuar imparcialmente"

Manuel Rojas Pérez

A nadie debe extrañar que la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de Maduro haya cometido una nueva aberración jurídica, dictando sentencias contra las directivas de los partidos Acción Democrática y Primero Justicia. No es primera vez que ocurre, ya lo había hecho con Copei, con el Podemos de Ismael García, con el PPT y con el Min Unidad.

"Es evidente que el régimen busca adecuar los partidos políticos de oposición a su medida y conveniencia, y para ello utiliza todos los recursos de represión y persecución que tiene a su mano, como lo es, entre otros, la Sala Constitucional"

Sentencias 71 y 72, otra aberración jurídica del bufete de Maduro

La semana pasada, esa Sala dictó las sentencias números 71 y 72 que despojan a las direcciones nacionales del control de Acción Democrática y Primero Justicia, y designando como presidentes de unas supuestas juntas directivas ad hoc a unos sujetos distintos a los legítimos líderes naturales de esas organizaciones.

Referiremos a ambas sentencias como si fueran una sola, ya que los miembros de la Sala Constitucional ni siquiera tuvieron el cuidado de modificar la redacción de ambas, sino que copiaron y pegaron el texto de una para hacer la otra, solo modificando los nombres.

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"Nada de eso pasó. Estas personas que suscriben ese documento que denominan sentencia, se limitaron a decir que de los hechos narrados por los demandantes había que proceder a darles la razón. Sin escuchar a la otra parte, esto es, a los Partidos Políticos demandados. Sin siquiera informarle a los demandados que esos juicios existían"

Perservidad contra Acción Democrática

En el caso de la sentencia 71, la de Acción Democrática, el asunto es aun más perverso. Resulta que un sujeto demanda a Acción Democrática, y concretamente a Henry Ramos, Isabel Carmona y Bernabé Gutiérrez. Es decir, uno de los demandados es Bernabé Gutiérrez. Pues la Sala Constitucional, sin explicar las razones para ello, le dio la razón al demandante, pero dándole al demandado lo que pedía quien demandó.

En términos más llanos: imagine que usted me demanda porque le debo un dinero, el juez declara que usted tiene razón, pero a la vez le ordena que debe pagarme a mí, en vez de pagarle yo a usted. Eso es lo que hizo la Sala Constitucional en el caso de Acción Democrática.

Falta de imparcialidad, la peor aberración jurídica

Pocas veces se ve una aberración jurídica tan absurda, tan grotesca en decisiones judiciales. En todos estos años la Sala hacía algún esfuerzo -así fuese mínimo- por argumentar, por tratar de darle un contenido jurídico a sus decisiones políticas en favor del chavismo. Esta vez no les importó.

"Esto contraría todos los principios del derecho procesal -el área del derecho que regula los procesos judiciales- y la lógica jurídica y hasta la elemental. Pero, no se confunda, esto no fue ni un error ni una confusión. Todo esto deviene de una gran mala fe, de una componenda de el régimen y actores que se confabulan con él para romper con la democracia y el Estado de derecho"

La Sala Constitucional decidió, sin escuchar ni dar derecho a la defensa a los partidos políticos legítimos. Y eso es una decisión tomada, porque la Sala es un actor político y no un tribunal que debe actuar imparcialmente.

Manuel Rojas
Abogado constitucionalista
Públicado: viernes, 26/06/2020 - 11:35 AM
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